MUSURANA
Boiruna Maculata
Enorme culebra que caza por constricción, puede superar los 2 mts. de largo y no está exenta de veneno, aunque no es letal para el ser humano.
Especialista en cazar y comer otros ofidios, así como caracoles, lagartijas, peq.aves, roedores, ranas y sapos.
Texto correspondiente a la primer foto:
Sus características físicas son:
Cuerpo algo comprimido, cabeza moderadamente distinta del cuello y cola aproximadamente 1/5 de su largo en los machos, menos de 1/6 en las hembras.
Lepidosis cefálicas, la sutura de las inernasales no supera la mitad de la sutura de las prefrontales, la frontal es notablemente menos cortas que las apriétales, las supraoculares son particularmente anchas, cerca de la mitad del ancho de la frontal.
Hay 7 supralabiales, raramente 8, de las cuales las 3° y 4°, o las 4° y ° contactan con el borde del ojo; 8 infralabiales, de las cuales 5 en contacto con las geneiales anteriores, notoriamente más largas que las posteriores y separadas de la mental por el ensanche de las primeras infralabiales.
Hileras de escamas dorsales en la mitad del cuerpo 19 (con reducción posterior a 17): todas las escamas lisas con fosetas apicales dobles.
Si bien el color más común de adulto es negro rojizo, existen ejemplares casi totalmente blancos y otros tricolores en rojo, negro y blanco.
Texto correspondiente a la segunda foto:
MUSURANA DEVORANDO UNA YARARÁ
De índole no agresiva, excepto a la hora de cazar, de hábitos ofiófagos.
Es inmune a las toxinas de los crotálidos y mata por constricción como las boas.
Come también pequeños mamíferos y lagartos.
Preferentemente nocturna o crepuscular puede cazar aún de día.
Ovípara: deposita de 10 a 14 huevos casi cilíndricos y blancos por puesta.
Al cazar mueve la lengua rápidamente para detectar a su presa, luego se acerca a una distancia prudencial y la ataca, mordiéndola en varias partes del cuerpo.
A la vez que muerde a su presa, la envuelve con su cuerpo, y la constriñe.
Luego ubica la cabeza de la presa por medio de movimientos de lengua o tanteo; engulle a la presa empezando por la cabeza.
En algunos casos la presa puede seguir viva, mientras es engullida.
Como mecanismo de defensa esta serpiente recurre a la constricción, sobre todo en adultos, no suele morder.
Existen reportes de que su saliva tiene algún grado de toxicidad.
Foto: Alternatus Uruguay en Facebook
Texto correspondiente a la tercer foto:
VALLE DEL LUNAREJO, RIVERA
Este valle adornado por los espectaculares paisajes de la Cuchilla de Haedo con sus sierras y vegetación exuberante y enclavado en el triple límite departamental con Artigas y Salto, le da un habitat ideal a estos ofidios, que viven en todo el país, aunque sus hábitos nocturnos los hacen poco comunes de avistar.
Se distribuyen por toda Latinoamérica, desde el sur de México hasta el norte de Argentina.